VIAJES LARGOS CON NIÑOS: “SIEMPRE PREPARADOS”

Viajar con niños, por lo general, siempre es un desafío, especialmente cuando son distincias muy largas, ya sea en auto, tren o avión, pero con algo de preparación, podemos salir airosos y vivir una experiencia positiva.

La regla esencial es que los niños permanezcan sujetos y sentados en sus sillas o alzadores, nunca acostados en el asiento. Viajar de noche funciona siempre que los niños hayan tenido un día lleno de actividades, que asegure que duerman durante el trayecto. También es muy importante tener el auto bien ventilado para que no se mareen.

Se recomiendan paradas cada 3 o 4 horas (mientras más pequeños, más detenciones), para descansar y estirarse, comer algo e ir al baño, actividades que ayudan a liberar la energía acumulada durante el viaje.

Si se viaja de día y con altas temperaturas, es indispensable llevar líquidos para la hidratación, y antes del viaje, es recomendable comer liviano y luego hacerlo con moderación en cada parada (ideal un snack saludable), para que los niños no lo hagan durante el viaje y así evitar que se atoren.

Vestirlos con ropa liviana y llevar otra muda, por si se ensucian o transpiran, también es una excelente opción para hacerles el viaje más agradable a los niños. En la silla de guagua, se recomienda poner una toalla de algodón en el respaldo para que absorba la transpiración. Para los niños pequeños, los juguetes y tuto, cojín y/o muñeco, son objetos que los tranquilizan, y también puede ayudar mucho poner su música favorita.

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Enrique Silva