“VACACIONES DE INVIERNO ENTRETENIDAS”

Las vacaciones de invierno de los niños, muchas veces significan un verdadero desafío para los papás, ya que el tenerlos todo el día en casa y buscar cómo entretenerlos puede convertirse en una verdadera odisea. Hay que considerar como parte fundamental de las vacaciones el descanso y la recreación, donde nuestros hijos puedan disfrutar de días distintos a los que están acostumbrados durante el año.

Como adultos, también es importante no estar planificando la vida de los más chicos todo el tiempo, ya que hay que darles espacios para que se entretengan solos y utilicen la imaginación.

 Tips para aplicar en vacaciones con nuestros hijos:

– Hacer deporte: Incentivar el ejercicio al aire libre; como subir un cerro, andar en bicicleta, jugar fútbol y salir a trotar, o aplicar juegos como las escondidas, donde los niños están en constante actividad.

– Relaciones sociales: Potenciar los paseos y las visitas a amigos y familiares, además de invitarlos a la casa.

-Lectura: Regalarles un libro entretenido y con imágenes llamativas y coloridas, con el objetivo de acercarlos a este mundo y que desarrollen la creatividad. Esta es una buena opción para que olviden los dispositivos electrónicos.

-Pintar y armar: Dibujar y colorear es una actividad que a los niños les encanta. Lo mismo pasa con los juegos de ensamblaje o jugar con plasticina de colores, además estos juegos favorecen a la concentración, motricidad fina y son fáciles de transportar.

CAMBIO DE HORARIO EN VACACIONES: ¿CÓMO PUEDE AFECTAR A NUESTROS NIÑOS?

El cambio de la rutina habitual de nuestros niños puede afectarlos  negativamente, por ello debemos acompañarlos en este camino a unos hábitos para ellos desconocidos como son los viajes largos, días de sol y playa, cambio de casa y distintos horarios.

Al estar en un ambiente nuevo, los bebés y niños, se darán cuenta y lo más probable es que quieran que durmamos con ellos o estén más inquietos durante la noche. Permanecer a su lado el tiempo necesario, los hace sentirse seguros y los tranquiliza.

Durante este período de vacaciones es muy normal que los niños coman menos cantidad, más lento y, que definitivamente, no quieran comer. Por ello será necesario darles más tiempo a las comidas y aprovechar los snacks saludables.

Con los cambios de rutina, los niños están más sensibles y las rabietas (a partir de los 2 años) pueden ir en aumento. Conversar con ellos, intentar entender lo que les pasa y calmarlos, es la mejor opción. Debemos tratar ser positivos y asertivos en nuestra comunicación, respetar su malestar y empatizar con ellos.

Para nosotros como mamás, todos estos cambios también pueden resultar agotadores, sin embargo hay que ver el lado bueno y rescatar los mejor de ellos. Lo más valioso es el tiempo en familia, disfrutar con nuestros pequeños, darnos el tiempo para conocerlos más y, a la vez, enseñarles cosas nuevas.

VIAJES LARGOS CON NIÑOS: “SIEMPRE PREPARADOS”

Viajar con niños, por lo general, siempre es un desafío, especialmente cuando son distincias muy largas, ya sea en auto, tren o avión, pero con algo de preparación, podemos salir airosos y vivir una experiencia positiva.

La regla esencial es que los niños permanezcan sujetos y sentados en sus sillas o alzadores, nunca acostados en el asiento. Viajar de noche funciona siempre que los niños hayan tenido un día lleno de actividades, que asegure que duerman durante el trayecto. También es muy importante tener el auto bien ventilado para que no se mareen.

Se recomiendan paradas cada 3 o 4 horas (mientras más pequeños, más detenciones), para descansar y estirarse, comer algo e ir al baño, actividades que ayudan a liberar la energía acumulada durante el viaje.

Si se viaja de día y con altas temperaturas, es indispensable llevar líquidos para la hidratación, y antes del viaje, es recomendable comer liviano y luego hacerlo con moderación en cada parada (ideal un snack saludable), para que los niños no lo hagan durante el viaje y así evitar que se atoren.

Vestirlos con ropa liviana y llevar otra muda, por si se ensucian o transpiran, también es una excelente opción para hacerles el viaje más agradable a los niños. En la silla de guagua, se recomienda poner una toalla de algodón en el respaldo para que absorba la transpiración. Para los niños pequeños, los juguetes y tuto, cojín y/o muñeco, son objetos que los tranquilizan, y también puede ayudar mucho poner su música favorita.

LA IMPORTANCIA DE LA PROTECCIÓN SOLAR EN LOS NIÑOS

Jugar al aire libre y el sol, es la máximo diversión para los niños. Pese a ello, como padres, debemos ser conscientes sobre los peligros de los rayos solares y que la piel de nuestros niños necesita la protección más segura.

Los beneficios de la exposición a los rayos solares van desde el bienestar mental hasta la formación de Vitamina D, que es primordial para la estructura de nuestros huesos. Sin embargo, sin una protección adecuada nuestra piel tiene el riesgo de sufrir daño a causa de la radiación UV, sobre todo la piel infantil que es más sensible a los rayos solares, ya que el espesor es solo la 1/5 parte de la piel del adulto, a pesar de tener el mismo número de capas

Por estos motivos, es importante utilizar productos formulados especialmente para las necesidades de la piel infantil. No sólo deben proporcionar niveles de protección máximos sino también sustentar y reforzar las defensas propias de la piel.

Para evitar que la piel infantil quede dañada por la radiación UV, es necesario mantener la piel cubierta y evitar su exposición al sol. Otras medidas a tener en consideración son:

  • Los niños deben peremanecer fuera del contacto directo con el sol entre las 11.00 y 15.00 horas.
  • Las guaguas deben estar reguardados del sol.
  • Se debe usar protección solar incluso en los días nublados.
  • Usar protección solar FPS 50.

AGUA: ALIADO VITAL PARA LA HIDRATACIÓN EN LOS NIÑOS

El agua es el componente más abundante del ser humano, por ello mantenerse bien hidratado (con agua de calidad) es fundamental en todas las etapas de la vida, y un consumo adecuado de agua aporta muchos beneficios para la salud y funciones vitales del organismo.

Además diariamente nuestro cuerpo pierde una parte importante de agua con la transpiración, respiración y orina, que debemos reponer. Establecer una cantidad concreta de agua a beber es irreal. Ya que cada día es diferente y cada niño también; un día de calor se puede necesitar más agua, lo mismo si el niño está enfermo y tiene vómitos, diarrea o fiebre.

Algunas conductas que indican que nuestro hijo necesita tomar más agua:

  • Orina oscura
  • Sequedad en la boca
  • Caquita dura
  • La fiebre sube con facilidad y hay dificultad para que baje
  • Sudor, vómitos o diarrea.

Debemos ser conscientes que crear buenos hábitos de hidratación, es la base para que el niño tenga una vida saludable.