CAMBIO DE HORARIO EN VACACIONES: ¿CÓMO PUEDE AFECTAR A NUESTROS NIÑOS?

El cambio de la rutina habitual de nuestros niños puede afectarlos  negativamente, por ello debemos acompañarlos en este camino a unos hábitos para ellos desconocidos como son los viajes largos, días de sol y playa, cambio de casa y distintos horarios.

Al estar en un ambiente nuevo, los bebés y niños, se darán cuenta y lo más probable es que quieran que durmamos con ellos o estén más inquietos durante la noche. Permanecer a su lado el tiempo necesario, los hace sentirse seguros y los tranquiliza.

Durante este período de vacaciones es muy normal que los niños coman menos cantidad, más lento y, que definitivamente, no quieran comer. Por ello será necesario darles más tiempo a las comidas y aprovechar los snacks saludables.

Con los cambios de rutina, los niños están más sensibles y las rabietas (a partir de los 2 años) pueden ir en aumento. Conversar con ellos, intentar entender lo que les pasa y calmarlos, es la mejor opción. Debemos tratar ser positivos y asertivos en nuestra comunicación, respetar su malestar y empatizar con ellos.

Para nosotros como mamás, todos estos cambios también pueden resultar agotadores, sin embargo hay que ver el lado bueno y rescatar los mejor de ellos. Lo más valioso es el tiempo en familia, disfrutar con nuestros pequeños, darnos el tiempo para conocerlos más y, a la vez, enseñarles cosas nuevas.

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Enrique Silva