¿Cómo evitar la agresividad en los niños?

El comportamiento agresivo en los niños lo perjudica en las relaciones sociales y que se integre naturalmente en cualquier tipo de ambiente.

Se denomina conducta agresiva a aquella acción intencionada que se manifiesta a través de agresiones físicas o psíquicas, a otros niños e incluso a sus padres; como patadas, arañazos, gritos y palabras feas, empujones, mordidas y tirones del pelo.

TIPS PARA CONTROLAR LA CONDUCTA AGRESIVA EN LOS NIÑOS:

  • Identificar la causa que lo genera y crear un ambiente de confianza en la casa para que pueda expresar su sentir y emociones, sin la necesidad de pegar y gritar.
  • Intervenir tempranamente, apenas veamos a nuestro hijo frustrado o alterado.
  • Felicitarlo por cosas que haga bien y haya un esfuerzo de por medio, por pequeño que sea.
  • Como padres, debemos ser un modelo de conducta para ellos y enseñar con el ejemplo, ya que nuestros niños imitan todo lo que hacemos.
  • Frenar de inmediato el comportamiento violento y no esperar a que vuelva a agredir a alguien para ello. Apartarlo y explicarle que podrá volver a jugar cuando esté listo para ello sin dañar a alguien. Los castigos siempre son recomendables en estos casos, para que logren reparar en su error.
  • Evitar excesiva televisión y contenido violento, alentando el ejercicio, lectura y vida en familia y al aire libre.

 

 

 

LA IMPORTANCIA DE LA LECTURA EN LOS NIÑOS

La lectura no se enseña, sino que se contagia. Por ello, debemos ser los adultos los responsables de darles el ejemplo a nuestros niños desde muy temprana edad. La lectura en los niños trae consigo un montón de beneficios como la estimulación de la imaginación y el desarrollo del lenguaje tanto a nivel comprensivo como expresivo.

TIPS PARA FOMENTAR LA LECTURA EN NUESTROS NIÑOS

 

  • Elegir libros de colores atractivos e ilustraciones claras y con poca lectura, la que va aumentándose de acuerdo a la edad de cada niño.
  • Implementar en la casa un rincón donde los libros estén al alcance de nuestros niños y puedan manipularlos libremente.
  • Leer en conjunto con nuestros hijos y comentar sobre los dibujos, hechos y palabras.
  • Buscar momentos para leer exclusivamente con nuestros niños y dejar de lado las otras tareas del hogar.
  • Leer en voz alta y guiar las palabras con el dedo, para que nuestros niños vayan de a poco entendiendo lo que los papás van diciendo.

 

 

 

¿Qué es la dermatitis del pañal?

La dermatitis del pañal es una inflamación de la piel, que aparece en las zonas que están en contacto con el pañal; el potito, los genitales, las ingles y la parte superior de los muslos y, a veces, la parte inferior del abdomen del bebé. La causa más frecuente es la humedad que se concentra en la zona por las deposiciones y la orina.

Síntomas: Enrojecimiento, sarpullido y descamación de la piel.

Tratamiento: Cambiar el pañal de forma frecuente, ya que la acidez de las deposiciones y el amoniaco de la orina en contacto con su delicada piel son el caldo de cultivo para que la piel se irrite. Luego se recomienda lavar con agua tibia y jabón neutro el potito y genitales de nuestro bebé. Secar bien, en especial los pliegues, y hacerlo con toques suaves. Es importante cubrir la o las zonas irritadas con pomada regeneradora, debido a que sus ingredientes calmantes e hidratantes favorecen la cicatrización de la piel y ayudan a restaurar la barrera cutánea.

Por último, ponemos el nuevo pañal sin ajustarlo demasiado, para que haya un mínimo de ventilación. Dejar a nuestro bebé un ratito sin pañal, también ayudará a sanar más rápido la dermatitis. Alrededor de 4 días se demora en sanar la irritación.

¿Cómo reconocer la otitis en nuestros bebés?

El aparato auditivo de un bebé que aún se está desarrollando es más propenso a sufrir ciertas infecciones, debido a que su oído se dispone de forma horizontal y es más corto, por este motivo la otitis es más frecuente en ellos.

Esta infección de oído no conlleva un riesgo para la salud, pero siempre debe ser tratada a tiempo.

TIPS PARA RECONOCER UNA OTITIS:

Pus: Cuando le aparece en el oído, es una de las señales más claras de que nuestro bebé tiene otitis, pero no ocurre en todos los casos.
Llanto: La otitis duele, por eso nuestro bebé no dejará de quejarse en forma constante.
Resfriado: La otitis por lo general se presenta post resfriado.
Gestos: Hay que estar alerta si nuestro bebé se lleva la manito al oído, gesto instintivo que se produce cuando tiene dolor en esa zona.
Fiebre: Muchas veces indica ser un síntoma de algún problema en el oído como es el caso de la otitis.
Pérdida del apetito: Dificultad para que nuestro bebé se alimente, por lo general rechaza todo tipo de comida.

El tratamiento en bebés, menores de dos años, suele ser antibiótico. Cuando son otitis externas, que afectan al conducto; como las típicas de la piscina, con frecuencia se tratan con antibióticos y antiinflamatorios tópicos y, en estos casos, se recomienda no sumergir al niño en el agua.

¿Cómo prevenir el reflujo en nuestros bebés?

Es normal que los bebés sufran reflujo gastroesofágico (RGE) durante los primeros meses de vida. Este trastorno consiste en la regurgitación del alimento entre toma y toma, y es un problema digestivo producido por su sistema aún inmaduro, donde el esfínter que separa el esófago del estómago no cierra bien, por lo que parte de la toma vuelve del estómago a la boca.

Por lo general, el reflujo en los bebés dura entre los 3 y 6 meses de edad, aunque en algunos casos pueda alargarse hasta el año, pero siempre notando cierta mejoría.

TIPS PARA COMBATIR EL REFLUJO:

Mejorar la posición del bebé:
Alimentarlo siempre en posición vertical y, posterior a ello, intentar sacarle los flatitos. Si luego lo vamos a acostar, es importante hacerlo siempre hacia arriba o hacia su lado izquierdo. Podemos elevarle la almohada.

No exponer al bebé a olores desagradables:
Evitar que el bebé esté expuesto a perfumes o ambientadores excesivamente fuertes o el humo del cigarro.

La ropa del bebé como remedio para los reflujos:
Si nuestro bebé sufre de reflujos vistámoslo con ropa holgada, preferentemente de algodón, para que transpire correctamente.

Alimentación de la mamá:
Si eliminas algunos alimentos de tu dieta durante la lactancia, consultando siempre a tu doctor para evaluar cuáles pueden ser, es muy posible que ayudes a tu bebé a evitar el reflujo, ya que varios de éstos lo podrían afectar.